lunes, 29 de diciembre de 2008

La izquierda internacionalista en los 20 y 30 del siglo XX

Después del nacimiento del Partido Comunista Mexicano en 1919, el país se vio influenciado por los militantes de izquierda que huían de las derrotas revolucionarias en Alemania en Italia y posteriormente en la propia Rusia, dónde el estalinismo fue el símbolo de la revolución antifeudal, pero de la contrarrevolución socialista.

En 1927 el estalinismo había sentado sus reales en Rusia expulsando no sólo a León Trotsky, sino depurando el partido de los viejos bolcheviques de la revolución. Militantes como Zinoviev, Kamenev, Bujarin y otros murieron bajo absurdas acusaciones de contrarrevolucionairos. Las conocidas purgas de 1933 fueron el último golpe que desde adentro se le dio a la Revolución de Octubre.

Los revolucionarios vinieron en oleadas a México, primero fueron los italianos que fueron derrotados definitivamente en 1926 y huían del fascismo italiano, posteriormente los alemanes que aunque había sido derrotada la revolución en 1923, Hitler instauró la dictadura en 1933. Fueron los años del auge del muralismo y el sindicato de artistas animado por el PCM. El propio PCM tuvo una posición internacionalista contraria al estalinismo y cercana a la izquierda comunista alemana, tal y como lo relata el libro de Jean Barrot y Denis Authier, La izquierda comunista en alemania.

Las posiciones de internacionalistas de izquierda difieren del trostskismo en varios puntos. La izquierda comunista considera que la revolución socialista conoce periodos u oleadas, dónde el partido esta en posibilidades o no de realizar procesos revolucionarios. Mientras que el trotskismo lleva al extremo la revolución permanente y piensa que la revolución siempre es posible.

La IC postula el trabajo de pequeñas fracciones en momentos no revolucionarios y la construcción del partido orgánico en momentos revolucionarios. Mientras que el trotskismo piensa que es necesario mantener el partido revolucionario siempre, el partido para ellos termina siendo el partido trotskista y por lo tanto la Internacional es vigente siempre, por ello, los troskistas organizaron la IV Internacional.

Las posturas en torno a la caracterización de la URSS difiere también. Los trotskistas sostienen que la URSS fue un país socialista con defectos. Ello los ata al estalinismo. El concepto que utilizan para definir a la URSS se llama Estado Obrero degenerado. Una especie de bisagra en el que el Estado es Obrero cuando se trata de cuestionar el carácter no socialista y es Estado degenerado cuando se señalan hechos inapelables como los gulags, la represión estalinista o los hechos contrarevolucionarios del Estado soviético.

Para la izquierda comunista es claro que el proceso revolucionario de 1917-1923 derivó en una derrota internacional de la clase obrera. La construcción de una revolución antifeudal del estalinismo, la llevó al proceso de industrialización en los dos primeros planes quinquenales y la construcción de un Estado nacional capitalista e industrial. El concepto de la IC es el del capitalismo de Estado. Por lo que la URSS es a partir de los 30 un proceso anómalo en el desarrollo del propio sistema capitalista.


El fortalecimiento del Estado no es para la Izquierda Comunista Socialismo. Por ello la Asociación de Trabajadores Marxistas, que editaban la revista Comunismo rechazaron la nacionalización petrolera como una medida de corte socialista y previnieron sobre las funestas consecuencias para la clase obrera que traería la nacionalización del petróleo en la clase obrera.

No se equivoaron del todo, en los años 40 los petroleros, ferrocarrileros y maestros serían reprimidos por el gobierno de Alemán, y a partir de este momento, el Estado fortalecido reprimiría todo movimiento de carácter popular disidente.

El Partido Comunista Mexicano corrió la misma suerte que los partidos comunistas a nivel mundial. Recibieron la línea de la URSS a través de la Kominform, una vez que la Komintern (Internacional Comunista) fue anulada por José Stalin.

La consigna al PCM fue el de realizar una unidad a toda costa con el Partido de la Revolución Mexicana. Fueron los militantes comunistas los que ayudaron al gobierno a organizar a los petroleros y a muchos sectores de trabajadores y sindicatos de industria. A pesar de ser el PCM la agencia de la Unión Soviética, no fue a la dirgencia del Partido la que se le confirió la interlocución con la URSS. El verdadero embajador de la URSS con el gobierno mexicano y la izquierda fue Vicente Lombardo Toledano. El PCM estaba en un segundo plano.

Con todo, sin el PCM es impensable el avance de la vanguardia artística mexicana. Frida Khalo, Aurora Reyes, Clemente Orozco, Diego Rivera, Siqueiros por mencionar a los más conocidos. Tampoco hubiese sido posible la organización de los grandes sindicatos de industria centrados en la CTM, o la organización campesina sin las Ligas de Resistencia Agraria de Úrsulo Galván.

Pero todo este trabajo se lo apropió el Estado y terminó fortaleciéndolo aún contra la propia izquierda. La razón de Estado imperó sobre la propia izquierda cuando el ungido por el destape presidencial en 1940 fue Manuel Ávila Camacho y no Mugica. De aquí es dónde viene el matrimonio entre el Nacionalismo Revolucionario y la concepción electoral del Partido Comunista, ambas culimarían representando una fuerza nacional, el Partido de la Revolución Democrática.

martes, 23 de diciembre de 2008

El nacimiento del Partido Comunista Mexicano y la aparición de la izquierda socialista propiamente dicha.

A diferencia de la historia europea, en México la socialdemocracia no tenía un fuerte arraigo entre la intelectualidad mexicana y tampoco un trabajo consistente de masas. Sólo tras 1917 se formó el Partido Obrero Socialista que tenía una ambigua relación con la socialdemocracia y comenzaba a tener contactos con el movimiento obrero.

Así que el Partido Comunista Mexicano no fue fundado en 1919 por una radicalización de la izquierda socialista de la Socialdemocracia como ocurrió en Rusia, Italia o Alemania, sino por el trabajo de contacto de comunistas internacionalistas como el hindú Le Roy y por intelectuales mexicanos que tenían poco o ningún contacto con la clase obrera mexicana. No obstante respondía a la consigna de trasformar a los Partidos Socialistas en Partidos Comunistas y de prever las condiciones para una futura revolución social en México, la suerte del PCM en sus casi 70 años de historia política fue más bien azaroza, condicionada en un primer momento por su debilidad a pesar de su internacionalismo y posteriormente a la estalinización que lo remitió al apoyo, en algunos tiempos a toda costa, de lo que la burocracia soviética consideró el Frente Popular Mexicano, es decir el Partido de la Revolución Mexicana con Cárdenas.

Tras la desizquierdización del movimiento obrero por los gobiernos priístas conservadores de Ávila Camacho y Miguel Alemán, el Partido sufrió la persecusión política en un ambiente de guerra fría. Reducidos a ser un partido semi abierto, el PCM intentó el trabajo en el movimiento obrero con poco exito. La incosistencia de ese trabajo creo las esciciones como la del POCM en los 50, la de José Revueltas y Guillermo Rousset Banda en los inicios de los años 60. Años en los que nació esa otra vetiente de comunistas mexicanos en el movimiento espartaquista. Primero en la Liga Leninista Espartaco y posteriormente en la Liga Comunista Espartaco. Por su parte el movimiento de Rousset Banda llevaría a la creación de la Asociación Revolucionaria Espartaquista, a la creación del Partido Revolucionario del Proletariado que se transformaría en el Partido Mexicano del Proletariado.

En los años 40 aparecieron dos vertientes de oposición al Partido Comunista Mexicano, la Liga Comunista Internacionalista, de filiación trotskistas y el Grupo Marxista de los trabajadores que se afilió a la oposición no trotskista al estalinismo que se conoce con el nombre genérico de la Izquierda Comunista Internacional. Un grupo crítico, muy agudo, pero que no perduró.

Paralelamente, tras la revolución cubana en México apareció un movimiento nacionalista apoyado por sectores de izquierda del PRI que se adhirieron a los acuerdos de la OLAS. Se trata del Movimiento de Liberación Nacional, al que pertenecieron jóvenes estudiantes de aquél entonces como Heberto Castillo. El apoyo personal del Gral. Lázaro Cárdenas y su eventual retiro, marcó la suerte y el ocaso de ese movimiento.

Un sector que junto al grupo de Rousset Banda y Revueltas, se oponían al estalinismo dentro del PCM y que cobraron auge tras la muerte de Stalin y el proceso de desestalinización en el XX Congreso del PCUS, fue el grupo que terminó dirigiendolo en los 60 y 70, antes de transformarse en Partido Socialistas Unificado de México. PSUM. Este grupo fue el de Arnoldo Martínez Verdugo cuya tendencia fue transformar el Partido Comunista en un partido democrático en favor de la opción electoral en México.

La unidad revolucionaria tras en triunfo de 1914.

Los revolucionarios derrotaron definitivamente a los porfiristas en 1914, con los Tratados de Teoloyucan y el avance de la Obregón hacia la capital.

El periodo de la convención revoucionaria nos enseña mucho. Un país con una revolución tan diversa como la de 1910, no podía caminar hacia la paz sin un pacto nacional Las fuerzas eran disimbolas y la convivencia social requería la incorporación de las demandas sociales en un pacto nacional. Zapatistas, villistas, maderistas, regiones recién integradas como Tabasco y Yucatán, requerían de la incoporación de un pacto nacional, esto fue lo que le dio sentido desde el inicio a la Convención Nacional Revolucionaria.

No eran las mismas demandas de los zapatistas que de los villistas, no se entendían mucho los maderistas con el problema de la tierra y la disolución de latifundios y haciendas, los rancheros del noroeste tenían un sentido diferente a la de los revolucionarios del sur. Por todo esto, la salida tendría que ser una gran reunión nacional en la que se formara un gobierno, la CONVENCIÓN REVOLUCIONARIA que terminó reuniendose en el Estado de Aguascalientes.

Para la izquierda, es muy importante entender que sin proyecto nacional y caminando de manera fragmentada, todo es un caldo de cultivo para la imposición de las tendencias conservadoras. La clase media obregonistas fue impulsora de la convención, en contra de los deseos del maderismo conservador que desconfiaba no sólo de Villa, también de Emiliano Zapata. Los zapatistas que se habían distanciado del maderismo desde 1911 y habían redactado un Plan propio, el Plan de Ayala que demandaba la restitución de las tierras y llamaba traidor a Francisco I. Madero. Los villistas que desconfiaban de Carranza porque la fuerza de Villa había hecho triunfar la revolución y ahora se levantaba como un fuerte proyecto nacional. Mineros, vaqueros, peones agrícolas seguían a Villa con su ejercito poderoso, el que había derrotado a Huerta en la batalla de Zacatecas.

El ejercito del noroeste, muy importante y disciplinado, con un grupo de revolucionarios con la estatura de Benjamín Hill, Álvaro Obregón y Salvador Alvarado, tenían claro que sin un pacto nacional, sin reformas constitucionales, el país transitaría con mucha dificultad a la construcción de un nuevo Estado nacional basado en la unidad. Carranza, que terminó aliandose con ellos era partidario de modificar lo menos posible para consilidad un México que variando del porfiriato no trastocara la estructura social del país.

Y no eran las únicas facciones, en Michoacán, en Veracruz, los revolucionarios se fragmentaban en una enorme cantidad de facciones que se enfrentaban por el dominio y el control nacional. La Convención Nacional convocada en la capital del país fue un fracaso, por lo que tenían que convocar a TODOS y el sitio designado tuvo que se neutral dónde todas las fuerzas pudiesen llegar, la ciudad de Aguascalientes.

Pero Aguascalientes no fue el lugar dónde las fuerzas llegaran a conciliar un gran pacto nacional. Las recriminaciones mutuas, la lucha por el poder, la animadversión de Carranza con Villa, terminaron por imponer una dinámica de votación en la que triunfaron los zapatistas y los villistas por la fuerza de los votos y marginaron a obregonistas y carrancistas.

La ruptura de la Convención fue el reinicio de una guerra que se resolvió por el enfrentamiento militar de dos facciones, la clase media aliada con la clase obrera, y los hacendados medios; en el otro extremo se encontraban los trabajadores agricolas del norte y las comunidades campesinas de Morelos. Estos últimos conformaron el gobierno de la Convención que fue opuesto al gobierno constitucionalista encabezado por Venustiano Carranza. La correlación de fuerzas era favorable, con cierta facilidad avanzaron hacia la Ciudad de México y la tomaron, mientras que los constitucionalistas se retraían hacia el Golfo de México y la zona noreste del Bajío.

En la guerra no necesariamente triunfan las razones más justas, ni siquiera aquellas que son más revolucionarias. En la guerra, el lenguaje de la violencia hace triunfar a los que son más eficientes. La imposibilidad de un pacto nacional hizo triunfar en la guerra a la facción que mejor se desempeñó en la guerra, en la alianza de los rancheros del noroeste y la clase obrera, con los hacendados medios que ocuparon los campos de tamaulipas y Veracruz, y con los recursos del petróleo, impuestos a las compañías inglesas, lograron tener los recursos suficientes para que Obregón derrotara Villa en el Bajío.

Villa y Zapata colocaron al gobierno de la Convención en la Ciudad de México y celebraro el Tratado de Xochimilco.

Zapata se retrajo al sur y entre 1914 y 1915 efectuó la Reforma Agraria en lo que se conoce en la historia de la Revolución como la Comuna de Morelos. Un periodo de aparente paz en el que las comunidades morelenses se reorganizaron hasta que el triunfo de Obregón en el Bajío, le permitió al ejercito constitucionalista retomar la Ciudad de México y enviar a Pablo Gonzalez a la caza de Zapata.

Villa por su parte, después de su derrota y el reconocimiento norteamericano del gobierno de Carranza, atacó la población fronteriza de Columbus. Esta provocación hizo que el ejercito de Estados Unidos cruzara la frontera hacia el sur para cazar a Villa, una fuerza que se denominó expedición punitiva al mando del Gral. Pershing.

Este mismo general norteamericano sería el que combatiría a los norteamericanos en la Primera Guerra Mundial.

La lucha fragmentada de facciones no ha sido nueva, como hemos visto. La Otra Campaña por un lado, el PRD en el espacio electoral no logran enfrentar a una derecha que se piensa enquistar en el poder. La población, la formación ciudadana es la que debe impulsar la unidad. Si bien la depuración es necesaria, fuerzas como las de Jesús Ortega sólo debilitan el bloque electoral de la izquierda, deben ganarse nuevas fuerzas como la de la Otra campaña, la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y admitir una alianza fundamental con los trabajadores a través de un pacto con los sindicatos a nivel nacional. La derrota de la Convención se debió a la decisión de dirimir el conflicto en la guerra y a no tener la suficiente altura para gestar un pacto nacional. Los sonorenses, que serán la facción triunfadora, tenían la visión de contruir un gran Estado nacional y para ello se concentraron en la herramienta fundamental, los cambios constitucionales que requiería el país.

La Revolución mexicana, el pueblo no perdona los agravios.

No me preguntes ¿por qué? Recuerda cuando soberbio veías a los de abajo con menosprecio, cuando creías que tú y tu grupo serían los únicos que podrían dar una explicación a la realidad y proponerle cosas. Los liberales jamás entendieron al pueblo campesino, jamás entendieron sus razones, hicieron ojos cerrados a sus carencias.

En la foto, los zapatistas toman café en Sanborns, un lugar que era para la clase acomodada del porfiriato. No son diferentes a los miembros de la APPO, tampoco a los campesinas alzados por el EZLN, se parecen mucho más a los campesinos del Frente por la Defensa de la Tierra que encabezan los dirigentes de San Salvador Atenco, recuerden esta escena y luego no pregunten ¿por qué? ¿por qué el pueblo se levanta? Se preguntan porque han minimizado los agravios, se han desentendido de los golpes que les dieron cuando ellos, los más pobres iniciaban la resistencia. Cuando recorría las asambleas de Andrés Manuel López Obrador conviví con personas muy humildes, estos zapatistas no son diferentes a la gente más humilde de Tepito, la Guerrero, de los que vienen desde el cerro en Tlalpan, el sur del DF, recordemos, Milpa Alta fueron zapatistas y luego neozapatistas y finalmente miembros de la Convención Nacional Democrática al sur.

Cuando leo en los foros a la gente que donosta a los amloístas, a los perredistas, a los miembros de la APPO, a los zapatistas del EZLN, a los de San Salvador Atenco, recuerdo en el pasado cundo denostaban a los estudiantes en lucha, a los guerrilleros del Partido de los Pobres, a los estudiantes de la Liga 23, no alcanzan a entender las razones del pueblo, las razones profundas de porqué debe existir una izquierda en el país. No me gusta, en verdad, la violencia. Pienso que Madero tenía razón en querer hacer los cambios por dentro, de manera pacífica, por medio de los mecanismos que el Estado se da para que la transición sea aterrizada por un sociedad diversa. Pero en el recorrido me doy cuenta que son los que quiere impedir desde el poder los cambios necesarios, quienes son finalmente los responsables de que los que nada tienen jueguen lo único que les queda su vida.

La derecha no entiende el poder de la izquierda, la izquierda muchas veces no entiende que si tuvieran mucho mayor unidad, sería más fácil impedir que la derecha tenga el poder y desde él reprima. Yo no soy miembro del FZLN, tampoco milito con la otra, no pertenezco al PRD, como tampoco creo ciegamente en AMLO. Pero creo que para poder derrotar al conservadurismo, de manera democrática, es necesario que la izquierda social y la izquierda electoral empujen un cambio necesario, que la derecha responsable entienda que los cambios también son necesarios. No queremos muertos, no queremos sangre, queremos un cambio democrático pacífico, estamos a tiempo, si el pueblo se vueve a levantar, la sociedad civil demostraría su incapacidad para los cambios que requiere el país.

El Anaquismo de los Flores Magón fue la primera izquierda socialista en México.

Ricardo Flores Magón encabezó el movimiento más consistente de Oposición Política en contra del régimen de Porfirio Díaz. Al principio lo hizo desde la tribuna periodística, usando la Libertad de expresión como un medio de señalar el estado de dictadura en que vivía el país. El Partido Liberal se conformó mediante un conjunto de clubes liberales en todo el país.
El Regeneración fue un medio pacífico de expresar la crítica contra el régimen de Díaz, sin embargo fue reprimido por la dictadura por su crítica incisiva y consistente. Los anarquistas mexicanos no sólo organizaron prensa y un partido, también se dedicaron a organizar el movimiento obrero y campesino del país.
Estuvieron presentes en la Huelga de Cananea en 1906 y animaron el círculo de los obreros libres en las huelgas textiles del país, durante la masacre de Río Blanco.
Frente al poder imprimieron al periodismo un giro artístico y combativo desde una perspectiva social. El Partido Liberal Mexicano fue la primera organización que exigio modicaciones sustanciales como la reducción de la jornada laboral, la prohibición del trabajo infantil y nocturno a las mujeres, el establecimiento del salario mínimo, el derecho a la organización laboral de sindicatos y el derecho de huelga. Para las zonas rurales exigieron el reparto agrario, la restitución de las tierras a las comunidades campesinas y el respeto a la tenencia de la tierra. "Tierra y Libertad" ese lema zapatista fue postulado por primera vez por los miembros del Partido Liberal Mexicano.
El gobierno porfirista canceló las publicaciones que pasaron del Regeneración, al Ahuizote, el hijo del Ahuizote, el nieto del Ahuizote y muchas otras publicaciones más en las que la represión no sólo incluía el encarcelamiento de periodistas, sino también la destrucción de las imprentas, el encarcelamiento de quienes laboraban en ellas, esta situación inspiraron los artículos sobre la Libertad de Prensa y la prohibición al Estado de destruir y encarcelar a los impresores y hasta los papeleros que vendían el periódico.
Porfirio Díaz pasó de ser un general liberal y revolucionario, a ser un conservador que protegía a los poderosos, que acordaba con la Iglesia para incorporarla a las decisiones del poder, que suprimía los derechos del hombre y del ciudadano por la vía de los hechos.
Esta perdida de orientación progresista, se cubría con un dicursio pseudo científico, el positivsmo en el que desde el poder y desde las instituciones, se podría aparentemente transformar al país sin consultar a la propia sociedad civil. La burguesía incipiente en México, cedía paso a su consolidación en el poder, sin construir un régimen democrático y sin ceder un ápice el poder a las otras clases. Quedaron maginados no sólo los obreros, los campesinos, las comunidades indígenas afectadas por las leyes de reforma, que fueron despojadas de sus tierras por los terratenientes y las compañías deslidadoras.

La Reforma liberal de 1857, el triunfo de Calpulalpan y la batalla del 2 de abril de 1867 son los triunfos históricos de la Izquierda liberal.

Los liberales mexicanos fueron partidarios de legislar las reformas que el país necesitaba en ese momento para instaurar un Estado y tratar de modernizar al país. Como en muchas otros periodos de la Historia, la izquierda concurrió a su cita para empujar el cambio al lado de la derecha conservadora, cuando ambas fuerzas nacionales decidieron realizar la revolución de Ayutla encabezada por Juan Álvarez.
La revolución de Ayutla presentó una excelente oportunidad, para que Santa Ana saliera de la escena y por pimera vez en la historia mexicana se prosguiera la construcción de un proyecto pacífico de Estado, mediante los canales parlamentariosy a través del diálogo. Si en lugar de las armas y la guerra fraticida, la revolución de Reforma hubiese sido como la revolución gloriosa inglesa, dónde la gloria no radicaba en el triunfo de unos sino en el acuerdo de todos, el país habría evitado el derramamiento de sangre mexicana.
En varias ocasiones en la Historia, conservadoresy radicales se han puesto de acuerdo para empujar los cambios que el país necesita. La revolución de Ayutla fue una de esas ocasiones.
Pero Álvarez cansado de los desprecios de la Ciudad decidió dejarle el poder a Ignacio Comonfort, un liberal moderado, desatendiendo que el Consejo del Plan de Ayutla había designado a Valentín Gómez Farías ya otros para designar al Presidente. Álvarez en la prisa por irse, dejó a Ignacio Comonfort al frente, lo que significó que la carencia de instituciones democráticas y las decisiones personalizadas, culminan siempre en grandes problemas que puede tener el gobierno.
Las reformas a la Constitución adoptaron no sólo las medidas liberales de propiedad, libertad de trabajo, desamortización de las propiedades en manos muertas, también incorporaron los derechos del hombre en el capítulo de las garantías individuales de la misma. Paradógicamente la expropiación de las comunidades indígenas, sería una medida de la que se aprovecharon los poderosos y que daría origen a la raices de la rebelión campesina durante la revolución mexicana

Los conservadores no aceptaron lo que por la via pacífica se había aprobado y decidieron una vez más dar un golpe de Esado para impedir su aplicación. Una vez más el país fracasaba en la posibilidad de encauzar por las instituciones el conflicto y se fue a la guerra. Fue la derecha, una vez más y no la izquerda liberal quiénes inclinaron la balanza a favor de la guerra.
Fue la izquierda la que respetó la Ley, Juárez asumió la Presidencia del país, por ser de acuerdo a la norma, el Ministro de la Suprema Corte de Justicia. La rebelión conservadora puso al país en la senda de la guerra. Los conservadores poseían al ejercito profesinal del país, mientra que los liberales fueron apoyados por el pueblo más bajo que en la práctica del combate, pasaron de ser hombres pacíficos del campo a soldados de una República que culminó venciendo a los miltares en la Batalla de Calpulalpan Estado de México el 21 de diciembre de 1860.
Los conservadores aprovecharían la bancarota del gobierno y se aliarían con Napoleón III y la dinastía de los Habsburgo. Con todo el poderío del ejercito francés. Un gobierno sin el apoyo del pueblo habría sucumbido ante el ejército más poderoso del mundo en ese momento y ante el gobierno conservador que había ocupado la capital. Los ejercitos Republicanos perdían las batallas contra el ejército del Mariscal Bazaine y los caciques locales como Santiago Vidaurri se enriquecían con las corruptelas que le permitía el Imperio.
Más la resistencia republicana no sería en balde. En las montañas y en los desiertos, el gobierno republicano de Juárez resistió, hasta que el cambio de correlación de fuerzas le permitió retomar la iniciativa. Como los vietnamitas, un siglo después, Juárez resistió con la guerrilla al ejercito francés y cuando el ejército francés tuvo que retirarse por las presiones de Prusia sobre su territorio, dejó al Emperador sólo, para que el pueblo mexicano decidiera por soberanía.
Mariano Escobedo fue derrotando a los imperialistas en Querétaro, mientras que Porfirio Díaz cortó la retirada al Emperador al tomar Puebla el 2 de abril de 1867 y avanzar sobre la Ciudad de México. La suerte de Maximiliano estaba echada, el triunfo de la República fue el triunfo de un pueblo que nunca se doblegó ante la adversidad. Veremos en nuestra siguiente entrega los problemas del progresismo para construir instituciones sólidas, y el peligro del caudillismo.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Protesta en MSN contra el cierre de grupos

Microsoft Net MSN se desentendió de los grupos que por años llenamos su ciber espacio. Casi una década dimos vida a una forma de interacción basada en la comunicación entre gente de lugares cercanos y lejanos, que colaboramos con el proyecto.

LAMENTAMOS LA DECISIÓN DE MSN DE DARLE MUERTE A SUS COMUNIDADES.

FENACyT Org
Krathos y Ethos
Sociedad industrial mexicana
AMLO PRESIDENTE 2006 - 2012
La Libertad de la ENAH
Red Libertaria Praxis
Red de Académicos por la democracia
Movimiento social con AMLO
CND Tlalpan
Declaración Universal de los Derechos Laborales
Sector Energía, Expropiación Total
Historia de los movimientos populares
Nos vamos a plataformas más responsables, migra con nosotros:
http://groups.google.com.mx/group/kratos-y-ethos?hl=es
http://mx.groups.yahoo.com/group/kratosyethos/

jueves, 18 de diciembre de 2008

En los años del caudillismo santa anista se mantuvo la llama liberal.

El país se desmoronaba, la irrupción de las 7 leyes constitucional en la década de los 30 del siglo XIX, no cesó la demanda de los sectores que en el país luchaban por la modernización políitca. Los tiempos no eran propicios, la izquierda liberal mexicana navegó mucho tiempo a contracorriente. Los desastres estaban allí y el país se desmoronaba en los tiempos difíciles. La secesión de Texas y Yucatán, luego los intentos de separación e insurrección en Nuevo León y Zacatecas. Las rebeliones indígenas en Yucatán y Nayarit, los asaltos de los indígenas apaches en el norte, asolando poblaciones y saquendo los pueblos. Este es el sentido del conservador Lucas Alamán que dijo, seremos presas de los bárbaros o de las potencias extranjeras. No le faltaba razón.
El caudillismo entró en decadencia cuando el General Santa Ana fue incapaz de sostener la seguridad nacional interna y externa, además de oponerse a las reformas que el país necesitaba de manera urgente. Los hombres de Ayutla se formaron en la oposición contra Santa Ana y en la emergencia de una Reforma Constitucional que modernizara el país. La izquierda liberal, lo mismo que los conservadores conceptuaban al pueblo de una manera imaginaria, como una aspiración,más que como una realidad. Menospreciaban al pueblo porque no existía en ese momento la elevación de principios claramente democráticos. Pero ya se percibían los obstáculos que las instituciones del antiguo régimen repersentaban.
También se ha trabajado mucho como esta percepción despreciaba a las comunidades indígenas y cómo paradógicamente Juárez, indígena zapoteca impulsó con sus colegas leyes que terminaron siendo insoportables para las comunidades indígenas, que sin integración alguna, terminaron siendo no sólo marginadas, sino víctimas de discriminación.
Pero el pensamiento indigenista vino después producto de la crítica y de las consecuencias que trajo la reforma liberal, no necesariamente de la crítica de los conservadores, cuyo objetivo era la preservación de los intereses de la Iglesia.
En este panorama, sin duda fue Valentín Gómez Farías, quién supo diemnsionar la problemática que representaba el poder de la Iglesia católica, quién ostentaba no sólo el monopolio del crédito, las tierras y la educación, sino que ejercía un contrapeso político contra los gobiernos.
Fue la Iglesia, quién activamente opuso la mayor resistencia contra las reformas liberales que modernizarían al país y sobre todo a la necesidad de la secularización social y del Estado.
Como han demostrado los trabajos de Annick Lemperiere y Xavier Guerra, la Iglesia católica ocupaba de manera predominante el espacio no sólo`público, sino que influía decisivamente en la vida privada de la sociedad mexicana. Los gobiernos tardaron mucho en ocupar los espacios públicos que eran del dominio de la Iglesia católica, como lo muestran los nombres de las calles, de las festividades, de el calendario oficial que presidía la vida civil.
A través del monopolio de la educación, la Iglesia podía neutalizar el avance del liberalismo y las ideas políticas, estigmatizaba todo lo que representara un pensamiento civil, no religioso, secular y manipulaba también a sus creyentes. Una de las razones por las cuales el pensamiento liberal se refugió en las lógias masónicas, es porque no podía ejercerse la acción política, más que por las redes que ofrecía la masonería, ante el dominio omnipresente de la Iglesia católica.
Durante los años de la dictadura de Santa Ana, las reformas liberales de Gómez Farías se vieron frenadas en multitud de ocasiones. Como ya hemos referido, fue la crisis de 1847 la que le señaló a la clase política y a la intelectualidad mexicana el peligro de que el país desapareciese, todos, tanto conservadores como radicales respondieron al llamado del país y cambiaron la dictadura de Santa Ana con la revolución de Ayutla encabezada por Juan Álvarez.

sábado, 13 de diciembre de 2008

El advnimiento del Yunque y sus pantallas.

La derecha se dedicó a armar pandillas de porros y grupos de presión social. En la década de los 60 irrumpieron en las Universidades con organizaciones como el Movimiento Universitario de Renovadora Orientación MURO o el Frente Universitario Anticomunista. Fue la respuesta de grupos conservadores católicos ante el crecimiento y exito de los grupos universitarios de la izquierda. Armados de tubos, cadenas, armas de fuego, estos grupos incursionaban en los planteles en contra de estudiantes de izquierda.

Esta es la vocación "democrática" que inspira a la ultra derecha mexicana. Organizaciones verticales, de obediencia absoluta, orientados a construir el gobierno del evangelio en la tierra, para lo cual requieren obediencia absoluta y un trabajo político encubierto, es decir clandestino.

Cada una de las organizaciones encubrían a la organización principal que era mencionada por ellos como "la orquesta", el verdadero nombre de dicha organización es Organización Nacional el Yunque. El Grupo Pro Vida, el MURO, el FUA, México Unido contra la Delincuencia (Pues para ellos todos los pobres son delincuentes), la Sociedad Nacional de Padres de Famlia para presionar a la SEP y sus planes de estudio. La ANCIFEM, organización de mujeres católicas del noroeste, el Centro de Investigacíón sobre Desarrollo Humana AC o CIDHAC. Todas estas organizaciones disfrazadas de organizaciones civies, son las responsablesde sembrar encono social y en contra de la izquierda.

Los últimos secretarios del PAN han pertenecido a la organización del Yunque. A finales de los 70, frente a la escasa penetración social en los grupos juveniles, pues los estudiantes en México estudian mayoritariamente en univeridades públicas, se volcaron a infiltrar las filas del Partido católico con registro, el Partido Acción Nacional.

El PAN es uno de los representantes de la Democracia Cristiana, con una ideología contraria al Estado Laico, que busca reforzar la presencia de la jerarquía católica en la sociedad. Apoyados por empresarios de corte muy conservador y en organizaciones como el Opus Dei y los Legionarios de Cristo.
Obran en coordinación internacional con la ODCA, asociación de todos los partidos demócratas cristianos de América y España, de la cual por cierto Manuel Espino es su presidente.
Esta Organización propone la instauración de una Nueva Evangelización que fortalezca a la Iglesia católica, apostólica y romana. Lleve al papado a levantarse de nuevo como una autoridad internacional.
Para ello, postulan que se deben combatir a las corrientes sociales que tengan qe ver con la masonería, el socialismo, el comunismo, la teología de la liberación y en contra de todo progresismo.
Para ello, necesitan encubrirse y negar que el Yunque existe que es una organización que los articula políticamente. Fue el Yunque el responsable de la campaña política de Felipe del Sagado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa. Se trataba de impedir a como diera lugar que Andrés Manuel López Obrador, candidato de la izquierda mexicana llegara a la Presidencia de la República. Por ello utilizaron como recurso la campaña de publicidad negra, pagada por aquellos que serían beneficiarios de las legislaciones anti laborales del régimen y de la venta de la industria petrolera.
Los yunqueros tienen una fuerte ideología que se produce en la Falange española. Para cualquiera que quiera ver los orígenes del PAN, puede ver que desde el inicio, había grupos de militantes con gran peso dentro del partido que admiraban a Francisco Franco y a los grupos de extrema derecha española.
Para los españoles, la Falange es una cosa del pasado, una política vergonzosa que es contraria al régimen democrático del que hoy goza el país. España tiene un sistema político que le permite la alternancia de la derecha, representada en el Partido Popular de España y la izquierda, representada en el Partido Socialista Obrero Español, un partido que pertenece a la internacional social demócrata. La falange es ya un grupo minusculo y sin peso en la política española misma.
Con todo y los colegas mexicanos que militan en el Yunque y que han infiltrado el Partido Acción Nacional,hegemonizando la percepción política de ese partida, virando fuertemente para que ese partido traicionara la democracia y negando el pacto nacional de la alternancia, usara la institución presidencial de manera antidemocrática para quedarse en el poder। Este grupo pro español, es el que pretende regalarle el petróleo mexicano a REPSOL española y a la Halliburton.
Sus pretensiones democráticas son falsas y harán todo lo posible por evitar que el PRD gane democráticamente el gobierno deMéxico e incluso que el propio Partido Revolucionario Institucional lo haga. Apoyado en las transnacionales españolas y norteamericanas, a las que les ha prometido los recursos naturales, el PAN quiere gobernar décadas el país, y si se puede para siempre.
Los Falangistas desean recuperar para España el imperio que tuvieron en el siglo XVI. Para ello cuentan con la jerarquía conservadora de la Iglesia caólica, que ha borrado del mapa o disminuído a los grupos progresistas y se ha enlazado fuertemente a los intereses de los empresarios conservadores del país. Estos empresarios nacionales no pagan impuestos para fincar un desarrollo equitativo nacional y basan el crecimiento económico en la inversión extranjera y en la explotación del trabajo a través de su precarización.
El Vaticano ha marcado claramente su estrategia para combatir lo que ellos denominan es la falsa discusión del Estado laico y a través de impulsar el derecho a cree, piensan recuperar el podería perdido.
La manera como atacan a López Obrador, será la misma como atacarán a todo candidato que se les oponga, incluyendo a los del PRI. Invierten los conceptos, pues acusan a los contrarios precisamente de lo que ellos mismos son.
Como en los peores momentos de persecusión de la Iglesia, estigmatizan a los opositores por "creerse" "Mesías" o por pretender ser "Dios". Es el mismo procedimiento que utilizaron contra las herejías, que no eran otra cosa que la percepción propia de comunidades contra los abusos de la Iglesia. Dolcinitas, Cátaros fueron perseguidos y exterminados con la ayuda del brazo secular del Estado francés, del Estado vaticano o el Estado español. Su gran "pecado" fue percibir distinta la religión. Son estos los que ahora se llenan la boca para gritar la exigencia de su "Libertad de creer" Para ellos la libertad de creer no es la libertad religiosa a la cuál se opusieron en las leyes de Reforma, es el privilegio de que los creyentes, principalmente católicos, tengan acceso al control de los medios masivos y electrónicos de comunicación para difundir a cielo abierto la prédica religiosa, por encima del Estado laico.
El papado ha dicho abiertamente que hay que empujar a los gobiernos católicos del estilo del PAN para empujar contrarreformas que abra de nuevo a la Iglesia al protagonismo social y a la alianza con un Estado que funcione como lo hizo el brazo secular. Cada vez que cacarean por la libertad de consciencia, en el fondo desean suprimirla para los demás y lo harán a través de ganar espacios con los más poderosos del país. Por ello, si se quiere un proceso real de ciudadanización, se deben moderar estas tendencias fundamentalistas y confesionales. La democracia no se lleva ni con la hegemonía de Iglesias, o de televisoras o de empresarios que declarándose conservadores, cobijan y ocultan las irregularidades que en la propia Iglesia se cometen. Estas fuerzas ya estan en el gobierno y no desean ciudadanos, desean subditos y una grey atrás de un aparato ecleciastico, todo ello a costa de despojar al país de sus recursos naturales.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

La derecha mexicana, entre "democrática" y autoritaria.

La derecha mexicana nació como oposición al gobierno revolucionario, inspirados en la militancia falangista.
Primero fueron los miembros de la Unión Nacional Sinarquista, una organización desarrollada a partir del movimiento cristerio, pero con una orientación inspirada en el falangismo. Reclutó mucha gente dentro del sector cristero y sus objetivos fueron oponerse a la reforma agraria cardenista.
Crearon un partido político nacional, el Partido Fuerza Popular. En la actualidad el grupo sigue existiendo, veamos como ellos mismos reseñan su historia:
"La Unión Nacional Sinarquista nace el 23 de Mayo de 1937 en la ciudad de León, en el estado de Guanajuato, bajo la tutela de José Antonio Urquiza Septién.De inmediato el sinarquismo comienza a propagarse por todos los rincones de la Patria y en el sur de los Estados Unidos, ya que era fácil y rápidamente aceptado por la gente, sobre todo por los mas humildes.Eso provocó una feroz reacción por parte del gobierno, que provocó que la sangre de más de 100 mártires sinarquistas regara el suelo de la Patria.En 1944 un grupo traicionó la doctrina y la disciplina sinarquista y decidió formar un partido político, renunciando así al sacrificio y al honor para terminar siendo comparsas del sistema político imperante.Desde entonces el Sinarquismo ha venido a menos. Las causas originales que motivaron el surgimiento de la Unión Nacional Sinarquista se lograron: culto a la Bandera e Himno nacionales; derecho a la educación religiosa impartida por particulares y derecho de los campesinos a ser dueños de la tierra que trabajan.En Abril de 1996, el señor Clemente Gutierrez Pérez, quien tenía una amplia trayectoria en la lucha sinarquista, fué designado por la Junta Nacional de Jefes para que como Jefe Nacional conduciera los destinos sinarquistas, jefatura bajo la cual el Sinarquismo volvió a florecer. Nuestro Jefe Clemente entregó su alma a Dios el 3 de Noviembre del 2007.Hoy día nuevos peligros reclaman la Fe y Disciplina de los mexicanos para seguir luchando dentro de la Unión Nacional Sinarquista." http://www.sinarquismo.org.mx/index.php?file_name=historia.php
La vertiente "traidora" del sinarquismo fueron los partidos Fuerza Popular, cuyo registro fue cancelado por encapuchar a Juárez y el Partido Acción Nacional, que hoy se encuentra en el poder en México.
El Partido Acción Nacional creado en 1939 como una opción electoral contra el Cardenismo.
Veamos su propia reseña histórica:
"Los Inicios del Partido

Desde 1926, Manuel Gómez Morin, fundador de Acción Nacional, trabajó afanosamente reuniendo voluntades para formar un partido político.
El Licenciado Gómez Morin consideraba que lo más urgente era crear conciencia en la ciudadana, para que percibiera los problemas que tenía el país, y despertar el deseo de participar en su solución.
Así, supo organizar a un grupo de jóvenes en el umbral de la vida pública, que pensaron en la necesidad de realizar acciones unificadas por el bien del país, propagando esta inquietud por toda la república.

En febrero de 1939, se constituyó un Comité Organizador que recorrió el país, uniendo voluntades para iniciar la formación del partido.
Del 14 al 17 de septiembre de ese mismo año, reunida la Asamblea Constituyente de Acción Nacional en el local del Frontón México, se adoptaron los principios de doctrina y los estatutos de lo que hoy es nuestro partido.
Uno de los más sobresalientes integrantes del Comité Organizacional de Acción Nacional es el Licenciado Efraín González Luna, quien nació en Autlán, Jalisco, el 18 de octubre de 1898. Él definió la doctrina del partido como “Humanismo Político”. Entre los fundadores están los Licenciados: Miguel Estrada Iturbide, Rafael Preciado Hernández, Juan Landerreche Obregón, Gustavo Molina Font, Manuel Herrera y Lasso, Aquiles Elorduy y Luis Calderón Vega.
A diferencia de otros partidos, Acción Nacional nace de la sociedad y para la sociedad. En los artículos 1ro. y 2do. de su acta constitutiva, se señala que: la asociación civil y el partido político, se denominan “Acción Nacional” y, tienen como objeto de su existir la actividad cívica organizada y permanente; la intervención activa en todos los aspectos de la vida pública de México, para lograr el reconocimiento del interés nacional sobre cualquier interés parcial; el reconocimiento de la eminente dignidad de la persona humana, y la subordinación de cualquier actividad individual o del Estado a la realización del Bien Común.
Acción Nacional ha contribuido de manera determinante al despertar ciudadano, logrando convencer a los mexicanos que, como quedó demostrado el 2 de julio de 2000, era posible, mediante el voto responsable, romper con 70 años de monopolio de un partido."
Podemos observar dos arrogancias, que nos dicen del dogmatismo de Acción Nacional. Otros partidos sociales en la izquierda nacieron de organizaciones sociales y son mucho más antiguos que el PAN, el Partido Comunista, el Partido Obrero Campesino de México, para señalar a la izquierda y desde luego la propia UNS a la derecha, a la que parecen desconocer.
La otra arrogancia es la afirmación de que el "pueblo" de México votó sencillamente por el PAN y no por la salida del PRI del poder. Deberían agreagarle a su párrafo, los mexicanos se han dado cuenta de lo que significa el PAN, una real traición a la democracia mexicana.

El nacimiento del "priísmo" Desde el Partido Nacional Revolucionario al Partido Revolucionario Institucional.

El grupo triunfador de la revolución mexicana fue el grupo sonorense. Como en toda revolución armada, el presagio de que la revolución es hija de saturno, pues devora a sus propios hijos, fue un presagio que también se cumplió en la revolución mexicana. La eliminación de Zapata el 10 de abril de 1919 en Chinameca, Morelos; el asesinato de un Francisco Villa en Parral; la muerte de Venustiano Carranza en Tlaxcalantongo, Puebla; la propia muerte de Obregón a cargo de la recién estrenada ultraderecha mexicana en la Bombilla, en San Ángel.

Pero las peores depuraciones de revolucionarios, del grupo vencedor tuvo dos momentos. La rebelió De la Huertista en la que asesinaron revolucionarios de la estatura de Salvador Alvarado o Benjamín Hill y el asesinato de los opositores a la reeleccción, duante la comida del Gral. Serrano en la carretera cerca del pueblo de Huitzilac. Martín Luis Guzmán la dejó para la posteridad en su famosa "La sombra del Caudillo"

Aquí tenemos de izquierda a derecha a los presidentes que reconstruyeron al Estado nacional, de izquierda a derecha Álvaro Obregón, Plutarco Elias Calles, Emilio Portes Hill, Pascual Ortiz Rubio, Abelardo Rodriguez y Lázaro Cárdenas

Lo que sacrificó Plutarco Elías Calles, fue exáctamente a los gobiernos democráticos. Nadie puede negar que reconstruyeron el Estado, que monopolizaron de manera autoritaria y paternalista el poder, y mantuvieron una hegemonía en la que lograron separar y hacer obedientes a un movimiento obrero, a un movimiento campesino, al movimiento popular, a los veteranos de la revolución y al movimiento empresarial. Que ello dio la posibilidad de crear instituciones que fueron la base de apoyo para que el proceso de industrialización se consolidara en la década de los 40 y 50.

Pero en política, la forma es fondo. Lo hicieron cancelando el libre juego democrático de la sociedad, retrasando el proceso de maduración política hasta la década de los 60, generando en sus gobierno corrupción, autoritarismo y antidemocracia. Los procesos electorales fueron una pantomima en la que el Partido Oficial hacía trampa a pesar de que no la necesitaba, pues ningún instituto político nacional era capaz de ser adversario al partido que el gobierno organizaba y financiaba.

Se ha discutido mucho sobre si lo que se creó fue un régimen político de partido de Estado. Los teóricos de la ciencia política como Maurice Duverger o Sartori coinciden en que no fue así. Un partido de Estado es como el Partido Nazi en Alemania, el Partido Comunista en la URSS, o el Partido Comunista en China. No hay opciones electoriales, las elecciones se dan dentro del partido de Estado y todas las instituciones se alinean a él.

En México el Partido del gobierno hegemonizó a la sociedad y permitió institutos políticos. Suprimió en un primer momento los partidos regionales y los conglomeró en el Partido Nacional, en el PNR. De esta forma, las regiones se sumaron a un instituto dominante. Duverger por ejemplo lo denomina régimen de partido dominante y Sartori régimen de partido hegemónico. Para hacerlo ahogaron a la democracia, que se constituía por partidos nacionales independientes, luego por partidos locales independientes y finalmente por candidatos independientes.


La maquinaria electoral del PNR incorporó al movimiento obrero, al principio a través del juego de la CROM, hasta la creación de la Confederación de Trabajadores de México, la CTM cuya formación fue en gran parte por el trabajo de la izquierda, el PCM. y el representante de la URSS en México, Vicente Lombardo Toledano. El movimiento campesino también fue organizado por la izquierda al comienzo, por las Ligas Agrarias del militante comunista, Úrsulo Galván. La oposición al movimiento campesino agraista fue el de los clase medieros del bajío, grupos que fueron influenciados por la organización ultra derechista, Unión Nacional Sinarquista.

El centro moderado, el PRM luchó, más que contra una burguesía opositora a su gobierno, con grupos agrarios de origen católico que se oponían a la consolidación del Estado laico, a la extensión de una educación laica y gratuita estatal para todos los mexicanos, a la aplicación de programas avanzados inspirados en el humanismo de Jhon Dewey que incorporaba a la educación, la comunidad y temas de libertad de las mujeres como la educación sexual। Así como el avance de la ciencia a través de las universidades públicas.




El PRI se hubiese fortalecido más si hubiera traducido los grupos del poder y la sociedad en un juego que se fuese abriendo paulatinamente. Pero la democratización no llegó a pesar de que comenzó a existir tres oposiciones. Una de derecha representada por el entonces débil Partido Acción Nacional fundado en 1939 y posteriormente el deslinde de la izquierda más colaboradora en el Partido Popular, devenido en el Partido Popular Socialista. En la próxima entrega reflexionaremos sobre la aparición de la ultra derecha mexicana.

viernes, 5 de diciembre de 2008

El nacimiento de la ultra derecha y el centro contemporáneo.

No fue la izquierda, débil con poca presencia, la que hizo aparecer a la ultraderecha mexicana. La ultraderecha en ausencia de un partido de derecha se opuso a la oposición de centro.

En 1926 la Iglesia católica mexicana entró una vez más en pugna con el Estado mexicano en formación. Primero con Álvaro Obregón y luego con Plutarco Elías Calles, no fueron los "socialistas" concepto ambiguo entre los revolucionarios mexicanos, sobre todo después de la aparición del Partido Comunista Mexicano en 1919, sino el jacobinismo que imperaba en relación a la Iglesia. Así que no fue la izquierda, sino el centro liberal, revlucionario y nacionalista el que se enfrascó en una lucha con la Iglesia corporativa.

La cuestión del Estado laico en la educación quedó saldada con la creación de la Secretaría de Educación Pública y su extensión, que pronto terminó sustituyendo la educación PRIVADA que ofrecia la Iglesia, quién no perdía la esperanza de seguir monopolizándola como lo hizo en la colonia.

En esta pugna, los constituyentes del 17 dieron al Estado armas jurídicas para imponerse. La pugna se escaló en 1925 cuando Calles expulsó al arzobispo por haber realizado declaraciones políticas y la Iglesia en respuesta ORDENÓ EL CIERRE DE LOS TEMPLOS Y EL CULTO por falta de garantías.

La falta de un régimen democrático que había marginado primero al Partido Católico Nacional, que colaboró con Huerta y posteriormente anuló las formas de expresión de las organizaciones civles promovidas por la Iglesia, llevaría a estas últimas a la clandestinidad y a la insurrección armada de 1926 a 1929.

Un régimen democrático hubiese sujetado a la Iglesia a un régimen legal y hubiera optado por asimilar a las organizaciones católicas, pero en el terreno de la formación del Estado, el régimen callista tendía a crear un régimen de un solo bando. De esta forma no sólo se excluyó a la izquierda, a la derecha también y a muchos revolucionarios que fueron asesinados después de la rebelión De la Huertistas y después con la oposición a la reelección de Obregón.

Las organizaciones civiles de la Iglesia se agruparon en la Liga Nacional en Defensa de las Libertades Religiosas LNDLR que estructuró un movimiento civil en defensa del culto católico público y en contra de la aplicación de las leyes en materia religiosa. La falta de un método democrático por parte del gobierno, favoreció un movimiento insurreccional que la Iglesia impulsó y del que después se deslindó.

La guerra fue inevitable entre 1926 y 1929. Los cristeros fueron una población beligerante de importancia militar, que el Ejército Federal combatió con fuerza y energía. De ambos lados se dieron fanatismos y excesos. La presencia del ejército cristero sirvió para que la Iglesia, mejor posicionada negociara, con la intermediación de la Iglesia norteamericana los famosos "arreglos" de 1929, en los que excluyó a los cristeros y en los que obtuvo el proceso de simulación y tolerancia del Estado mexicano hacia la Iglesia católica.

Fue el punto de arranque, que dota de todas sus características a la derecha y a la ultraderecha mexicana. Anti juaristas, anti republicanos, anti socialistas, en favor de la doctrina social de la Iglesia católica, evocadores de la propiedad y la individualidad, contrarios a toda revolucion, opositores al régimen posrevolucionario, simpatizantes de la Falange española.

Las vertientes de los cristeros alcanzan a los Sinarquistas como movimiento civil y paramilitar, al Partido Acción Nacional como fuerza moderada y con aires democraticos y a la ultraderecha mexicana anticomunista de la Organización Nacioal el Yunque.

La mayoría católica de México, la predominancia de una población rural sobre la urbana antes de los años 60, cobijó a estas organizaciones que sentían luchar por el bien, por lo correcto.

El exito del Partido Acción Nacional en la última década del siglo y el fracaso del sinarquismo responde a la poca capacidad de adaptación de éste último a la cultura industrial yurbana que comenzó a tener el país en los años 40.

La mayoría de la población urbana no quería la utopia sinarquista, la cuál además saboteó su presencia civil con el Partido Fuerza Popular, cuyo registro fue cancelado por encapuchar una estatua de Benito Júárez. La falta de vocación democrática del discurso de una clase media rural en decadencia y el mundo de la industrialización terminó dando al traste de un discurso que promovía la acción civil violenta, incluso armada contra un régimen que en 1939 aceptó el registro del Partido Acción Nacional. La debilidad de la derecha era mayor a la de la izquierda comunista, cuyos problemas estudiaremos en detalle en la sección de la izquierda.

Fragmentada en un ala ultraconservadora que después de la cancelación del registro del PFP, se metió en la clandestinidad. Y en un Partido Acción Nacional, impotente para conquistar electoralmente una gubernatura, y que se conformaba con unas cuantas diputaciones y alcaldías en el territorio nacional. Colaboro en gran medida para legitmar el poder.

La lucha de la izquierda liberal mexicana por la consolidación de un gobierno civil.

La izquierda libral mexicana estaba levantada en armas en 1812, cuando el Congreso de Cadiz recibía a Ramos Arizpe, representante de Nueva España en dicho Congreso. Morelos dirigía las operaciones en contra del gobierno español en México. Morelos fue el impulsor de la independencia, no sólo con las armas, sino en la creación de instituciones civiles.
La constitución de Aptzingán y el gobierno de Iguala, son las expresiones de la necesidad del gobierno civil mexicano. Mucho antes que el propio Iturbide proclamara su "deseo" por adherirse a la independencia, Morelos tenía ya la convicción de que la independencia del país era la única salida, y que el gobierno civil emanado de esta lucha garantizaría el gobierno de los mexicanos.

José María Morelos y Pavón es un símbolo de la resistencia del gobierno civil mexicano y de los deseos por ver libre y soberana a la nación mexicana. Junto a él, los insurgentes ofrendaron su vida por esta causa. La izquierda liberal se inclinó con las armas en la mano, por el GOBIERNO CIVIL, no por la monarquía.
Esta tradición perduraría hasta el encuentro con Iturbide, muerto Morelos y liquidado el esfuerzo de Francisco Javier Mina, el movimiento de independencia mexicana conoció un retroceso que lo llevó a la defensiva y a resistir en las montañas del actual Estado de Guerrero. El antiguo territorio dónde Morelos se afianzó y convirtió en la tierra de resistencia de la nación mexicana.
No es fortuito que los izquierdistas mexicanos sigan recogiendo nombres como Morelos, Nicolás Bravo o Hermenegildo Galeana, no es fortuito que recojan el nombre de Vicente Guerrero para enarbolar sus causas, como no es futil que llamen a sus fuerzas como Villa y Zapata.
La fuerza de la izquierda liberal mexicana y luego de la izquierda socialista ha sido el apoyo popular y la resistencia que el pueblo mexicano les ha brindado al empujar en causas como la independencia, la revolución de Ayutla, la guerra de reforma, la resistencia contra la intervención francesa y luego con la Revolución mexicana.
La debilidad de Guerrero en el sur, su imposibilidad de poder solucionar militarmente la causa de la independencia por sí solo, le llevó a acogerse al pacto que le ofrecía Agustín de Iturbide y la derecha monárquica del país. La aceptación del Plan de Igual y el pacto trigarante produjo la consumación de la independencia.
Pero Guerrero no aceptaría, por tradición, ni el gobierno monárquico, ni la sumisión a Iturbide. La lucha contra el monarquismo en la primera fase de los gobiernos independientes produjo el gobierno civil mexicano con la subido al poder mexicano del Presidente Guadalupe Victoria.
La culminación obvia a este proceso fue el Congreso Constituyente de 1824 y la redacción de la primera Constitución del país. En el debate entre centralistas y Federalistas, en un territorio que carecia de instituciones y sobre todo de una sociedad civil consciente y activa. El país tenía una frágil estructura de gobierno, en el que pesaban aún las viejas estructuras coloniales, tenía una administración en bancarrota, endeudamiento extremo y una infraestructura debastada por la década de la guerra de independencia.
Las luchas entre la izquierda y la derecha en el país echarían a pique la fragil democracia mexicana, después de la elección de Guadalupe Victoria, la elección dio el triunfo al lado conservador de Gómez Pedraza, la democracia mexicana se derrumbaría con la insurrección de Vicente Guerrero y la lucha entre las facciones.
GBN

martes, 2 de diciembre de 2008

Por una izquierda autocrítica pero combativa.

La función de la izquierda es preparar el horizonte para el futuro, desde los problemas del presente. Si bien la derecha modera las tendencias radicales, esta moderación no puede ser responsable si no es democrática, es decir si en el marco legal y constitucional no sólo debe respetar la voluntad popular, permitir la acción social sino permitir la alternancia en el poder. En un marco democrático, una fuerza no se debe permitir el monopolio del poder. Ambas tendencias son necesarias.

La ultraderecha no lo entiende así, cree que el otro extremo es el mal, por eso trata de NEGAR a toda costa la existencia de sus adversarios. Sus epítetos contra la izquierda de pseudo izquierda, no existe la izquierda, es la prueba de su pensamiento negativo, fuera de la real politik, no pueden negar que la tendencia política adversaria existe.

Nuestra independencia esta a punto de cumplir 200 años, el país existe gracias al pacto final entre la derecha y la izquierda mexicana en el Plan de Iguala y en la formulación de las tres garantías. Pero el inicio de la independencia fue responsabilidad y atributo de la izquierda mexicana.

El poder en el virreynato impidió una salida legal, los poderosos en el país tienen el gran problema de no reconocer las demandas de la sociedad e imponerse mediante el mero ejercicio del poder.

Los miembros del cabildo de la Ciudad de México intentaron darle una salida legal, dentro de los canones institucionales a la crisis de 1808 de la cuál este año se celebran 200 años, la derecha configurada por los españoles monopolistas del Consulado de Comerciantes. El próximo 14 de julio se cumplirán 200 años de las abdicaciones del Bayona y del inicio del gobierno francés de José Bonaparte. Todo el territorio del Imperio español se sacudió y la nueva situación planteó enormes sacudidas. Fray Melchor de Talamantes publicó un escrito en el que reflexionaba que la carencia del Rey retornaba la soberanía de las decisiones a las instituciones y a los pobladores del virreynato.

Llamaba a crear instituciones gubernamentales adecuadas a la coyuntura, que fortaleciesen a las colonias y que libearan el comercio de las ataduras que se habían impuesto.

Los miembros del ayuntamiento de la CIUDAD DE MÉXICO, criollos encabezados por Primo Verdad. Verdad reivindicaba que el trato y el estatuto del gobierno en Nueva España, no era colonial, sino que debía ser tratado como un reyno más del Imperio español. Era contrario a que las reformas borbónicas quisieran degradar a la Nueva España al estatuto de colonia del Imperio.

Primo Verdad propuso al Virrey Iturrigaray, junto con el ayuntamiento, la formación de juntas de gobierno a semejanza de las que ya se estaban instituyendo en España, que luchaba por su independencia de Francia. Sin embargo, los sectores peninsulares y conservadores no permitirían que se llevaran a cabo las juntas, porque les preocupaba que estas desembocaran en la independencia. El Virrey Iturrigaray siguió los pasos legales y llevó el asunto a la Audiencia y escuchó sus opiniones. La Audiencia en este caso fungía como un órgano consultivo y no como el órgano encargado de decidir. Temerosos de que el movimiento desembocara en la independencia, los españoles interpretaron la neutralidad de Iturrigaray, pues esperaban oposición al cabildo, así que decidieron por la violencia, derribar a Itrurrigaray.

La derecha en la colonia, fue la primera tendencia en violentar el poder público y no ajustarse a las leyes. Encargaron a Gabriel Yermo la ejecución del Golpe de Estado y así la medianoche del 15 de septiembre de 1808 aprehendió a Iturrigaray y su familia, mientras la Inquisición condenó las tesis de Melchor de Talamantes y arrestó a éste y a Primo Verdad, enviándolos a prisión. La Iglesia en ese momento movilizó a sus miembros para calmar la respuesta popular. Iturrigaray fue enviado como prisionero a España y luego al parecer envenenaron a Primo Verdad, los demás miembros del cabildo fueron enviados a San Juan de Ulúa, dónde melchor de Talamantes murió de fiebre amarilla.




Este es el agravio social que provocó que en 1809 se inicara la conspiración de Valladolid encabezada por Michelena y un año más tarde una rama que sobrevivió a los arrestos, la conspiración de Queretaro, llevara a Hidalgo, Aldama, Morelos y Jiménez a la insurrección de Dolores el 16 de septiembre de 1810. Hidalgo y los suyos representan el progresismo y el cambio, pues violentados los derechos de los criollos en sus mismas instituciones esto precipitó la guerra por la independencia del país.

La derecha responsable a veces.

La lucha de facciones se resolvió por la derrota de Villa en las batallas de Celaya, Trinidad y León.

La salida del ejército constitucionalista fue la convocatoria en 1916 al Congreso Constituyente de 1917, Carranza no pudo hacer una Constitución a modo y tuvo que incorporar las demandas sociales.

Venustiano Carranza no cedió a la tentación de darle continuidad al poder y como Fox quiso dar el Bonillazo.

La derecha es inevitable, es el ala política de la sociedad que se opone a los cambios, que busca el orden y la tradúcción de los cambios en instituciones. Esto es cuando la derecha se comporta de manera responsable en la sociedad. La ultra derecha se opone violentamente a los cambios, busca la inestabilidad social y el enfrentamiento, es partidaria de la salida violenta y la aniquilación del oponente.

Si de la Convención Revolucionario hubiese salido una legislación social, un consenso nacional, la sociedad mexicana habría aprendido el significado de integrar una pluralidad política. Pero la solución al conflicto de las facciones fue la violencia y la reducción del oponente. Villa se enfrentó militarmente a la facción política de Obregón y perdió la batalla. Ello dejó al villismo fuera de la creación de las instituciones.

Zapata ya perseguido y muerto en 1919, no supo entender el significado de una legislación como la Ley del 6 de enero de 1916 y la creación del artículo 27 constitucional. La facción ganadora fue implacable y asesinó a Zapata el 10 de abril de 1919 en Chinameca, Morelos.

Los sonorenses tuvieron la visión de un pacto nacional y una reforma constitucional de gran alcance. Al incorporar en la constitución el reconocimiento de los derechos obreros y campesinos, fundaron un nuevo pacto nacional que modificaba sustancialmente las bases de un Estado porfirista.

La creación de la constitución de 1917 no fue, sin embargo, resultado del consenso y los dictados de Venustiano Carranza. La Constitución fue elaborada con la presión de los grupos radicales y jacobinos del Congreso, el grupo rojo. Ellos fueron los que recogieron los derechos obreros y campesinos, las demandas zapatistas y la visión de la rectoría del Estado en el desarrollo nacional.

En Querétaro estuvieron de algún modo las demandas zapatistas, pero también las demandas de la clase obrera, las que también habían enarbolado los magonistas y ahora la casa del obrero mundial. El año en que fue muerto Zapata se creo el Partido Comunista Mexicano, seccional de la Internacional Comunista fundada en Moscú. Si bien de manera muy artificial, pues la clase obrera mexicana tenía mayor adhesión en ese momento al anarquismo, el Partido Comunista Mexicano tendría momentos muy interesantes y la participación de intelectuales internacionalistas en los años 20. El PCM coqueteó con la izquierda comunista no bolchevique a nivel mundial y posteriormente fue subordinado a la política estalinista de Moscú.



En el gobierno de Carranza se organizaron partidos como el Nacional Cooperativista y el Nacional Agraristas con figuras como Aurelio Marique y Antonio Díaz Soto y Gama. El Partido obregonista se llamó el Partido Liberal Constitucionalista de México el PLCM y sus integrantes se les denominó peleceanos.

Sin embargo Carranza cedió a la tentación de usar la presidencia para impedir el ascenso de Obregón a la Presidencia por la vía electoral y pretendió, como Fox, desde el gobierno, imponer a Ignacio Bonillas en la presidencia. En un momento en el que las fuerzas revolucionarias estaban vivas, la confrontación derivó en el levantamiento armado presidido por el Plan de Agua Prieta. Todos conocemos el intento de Carranza por repetir la huída hacia Veracruz, como cuando lo hizo ante el empuje convencionista, pero en esta ocasión encontró la muerte en Tlaxcalantongo. Obregón ascendió a la Presidencia y con ello el proceso de institucionalización estaría marcado por la falta de democracia y por el juego inicial de una política de masas por parte del Estado, la creación de un Partido Dominante que excluyó a su propio Partido, el PLCM y la coptación de las organizaciones sociales.

Madero. La moderación no es el Método Panacea de la Política.



Sin Reforma del Estado, sin transformación social, los conflictos no se resuelven.

La moda de que el centro es la postura más coherente y democrática es errónea. En la política no todo es concertación, cesión, otorgar al rival lo que quiere con tal de tranquilizarlo. Madero apostó a la política de la conciliación y terminó asesinado por aquellos a los que había concedido. La transformación de un país no sólo debe ser un cambio de gobierno, se requiere la transformación del Estado, haciendo un cambio sustancial y de fondo, se requiere un cambio social profundo que lo acompañe.

Las posiciones de centro no son la panacea. Todas las posturas, hasta las más extremas pueden hacer política continuar una guerra o sentarse a negociar. No es cada forma mágica en sí misma, sino la utilización adecuada en el momento necesario.

Madero derrotó al Gral.Díaz, lo obligó a dejar el cargo, para después dejar el país. El triunfo del Plan de San Luis que derogaba el Fraude electoral de1910, que prometía la restitución de tierras a las comunidades campesinas, surgió triunfador con la toma de Ciudad Júárez. El Regimen de Díaz tuvo que negociar, con la cabeza del dictador por delante, sin duda un triunfo político de gran envergadura.

Pero el afán de conciliación y negociación fue entregando concesiones muy importantes contra el movimiento revolucionario. Primero el reconocimiento del Vicepresidente Corral, luego el permitir que el ejército represor permaneciera, que la clase porifirista se integrara al gabinete y dominara el Senado de la República. Concedió contra los suyos, la restitución de la tierra fue postergada, traicionando de esta forma a los campesinos de Morelos y acomodando las alianzas que excluyeron a los Vázquez Gómez, compañeros de viaja y más tarde al propio Pascual Orozco.

Esta foto es histórica por muchas razones. Francisco Vila al lado de Gustavo A. Madero, arrba a la izquierda, sentado en primer lugar a la izquierda Venustiano Carranza, seguido de Francisco Vázquez Gómez y luego Francisco I. Madero, al final Pascual Orozco. Están en Ciudad Juarez, es la foto del triunfo revolucionario. Estos hombres se fragmentarían y pelearían entre sí, el proyecto revolucionario, sin unidad, sin rumbo, con buenas intenciones culminaría con el asesinato de Madero y Pino Suárez en la Ciudad de México.

La derecha porfirista no perdonaría a Madero y muy pragmáticamente lo desplazaría del poder. La derecha no es democrática y recurrió al Golpe de Estado y al asesinato de Madero. Victoriano Huerta respondía a la defensa del régimen y a la resistencia del mismo para no cambiar nada.

Cuando creyendo que ser moderado, Alternativa Socialdemócrata y Campesina dice que ellos proponen, que ellos no construyen barricadas, habrá que decirles. No, no hay fómula mágica en la política, ni método eficiente por sí sólo. Depende del momento histórico, la negociación y el consenso en momentos como el pacto de la Monclova o la revolución gloriosa, la acción armada en la respuesta a Victoriano Huerta o en la Revolución francesa. No existe fórmula existosa para la transformación social aplicada, sin tener en cuenta las condiciones sociales. Se trata de no derramar sangre, pero también se trata de imprimir a la política una eficienca necesaria.

Por ello la discusión de si la resistencia civil pacífica, si el método de desbediencia civil es un método válido. Depende lo que se juega y depende la voluntad de transformación social de las personas. No se puede desechar la resistencia civil. Lo quieren aquellas fuerzas que desean un movimiento civil desarmado, sin efectividad.

La Prensa venal, los intereses de la elite atacaron a Madero de forma similar a como hoy se ataca a López Obrador. Lo tildaron de iluminado y de loco, de incapaz y de farsante, terminaron asesinándolo.

El ataque irracional, no fundamentado, personal como forma de hacer política, evade las discusiones fundamentales, qué es lo que se quiere cambiar y cuál es el método de hacerlo.

La mayoria no podemos ser indiferentes, el movimiento civil es la fuerza fundamental que puede cambiar y lograr la democracia en el país, sin concesiones, sin permitir que quienes se benefician con la falta de intervención de la sociedad, se salgan con la suya.

domingo, 30 de noviembre de 2008

La derecha en el poder no ha sido democratica.



Porfirio Díaz cayó en la tentación de un poder absoluto, no democrático. La Iglesia católica mexicana ha estado siempre en el apoyo del poder, el liberalismo dejó de ser revolucionario.

Cuando Díaz concedió la entrevista a James Creelman se sinceró por primera vez al decir como veía a los mexicanos. Se semtía el buen padre que debía educar a sus hijos, porque estos eran rijosos y no se sabían comportar. No era el pueblo el que debía tener la soberanía de elegir a sus gobernantes, era el gobierno y el Estado quienes deberían velar el buen sentido. Pero a inicios del siglo XX era un dictador cada vez más viejo, cuya edad hacía dudar hasta los obedientes al sistema, si el régimen político garantizaría la paz social una vez que Porfirio muriera.

El liberalismo ya había renunciado a hacer progresar a la sociedad. Su progreso se basaba en la construcción ferroviaria, una red que de manera impresionante cruzaba el territorio nacional, se basaba en la inversión extranjera, en la explotación de los recursos naturales, en los tratos con la Iglesia, en el establecimiento de una minoría beneficiada y el crecimiento de una clase media.

Ayer como hoy el liberalismo se apoyó en la creencia de que el crecimiento económico y en la extensión del mercado eran sufciente como para traer por sí solos el beneficio a la población. Venció el bandolerismo sobre la práctica de asesinarlos, corriendo el "riesgo" de que se fueran inocentes. No fue la justicia, sino la represión pura, lo que terminó "solucionando" al crimen en ese entonces. El liberalismo no apuesta a resolver de fondo los problemas, sino a contener a las clases sociales.

Frente a Creelman confesaba que se sentía el Papá de todos, pero frente al norteamericano, echaba un poco de crema a sus tacos, queriendo dar imagen de "benevolente" al decir que ya les daría la libertad a estos mexicanos. Frente a un periodista que venía de un país que no era una dictadura, que tenía una tradición democrática, Días le dio la nota al decir que había llegado el momento de dejar el poder y que respetaría la aparición de una oposición electoral que contendiera democráticamente, lo vería como una "bendición".

Ya en esos momentos los magonistas se habían batido en combate militar contra el régimen y habían sido derrotados. Expresaban la respuesta de un pueblo exasperado por la crisis de 1905, que había dado las huelgas de 1906 y 1907. Esteban Baca Calderón y los líderes de la huelga de Cananea estaban en San Juan de Ulúa, Ricardo se encontraba a salto de mata en los Estados Unidos. El régimen había logrado barrer a los opositores, pero no sus enseñanzas en los sectores sociales. Sólo la clase media estaba ya en posibilidades de articular a una oposición coherente al régimen.

Curiosamente la Iglesia católica había realizado la contraofensiva contra el radicalismo y fundado la Doctrina Social de la Iglesa. Desde luego no se tradujo en este momento en el Yunque y en la bola de mafiosos y haraganes que ahora conocemos, sino en el intento de la formación de sindicatos, de cajas de ahorro y de cooperativas. Esa veta los llevaría a la formación del Partido Católico Nacional cuya actuación desafortunada al apoyar a la dictadura de Victoriano Huerta, terminó con su propia existencia.

El agravio de Díaz contra los pobres del país era cada vez mayor. Los gobernantes cuando agravian al pueblo, cuando matan a los más pobres porque se atrevieron a alzar la voz, se olvidan de que el Estado es un conjunto de instituciones destinadas a amortiguar los conflictos sociales y que al anularlas y al sacar del juego social a sectores, los inclinan a la rebelión cuando llega el momento. Los muertos de Cananea no son diferentes a los muertos de San Salvador Atenco, los agraviados no olvidan jamás el despojo y a sus muertos, o aprisionados. ¡Siganle echando años a Ignacio del Valle, eso aumenta el agravio y abre las heridas, incuban la rebelión. El Estado debe dar salida a los conflctos sociales, no dejar que se acumulen.

En la sociedad siempre han existido sectores moderados que inclinan la balanza del progreso, Francisco I. Madero creyó a Porfirio Díaz, provení de una derecha moderada que creía en la democracia como forma de gobierno. Madero no deseaba violentar al régimen, pero quería cambios. Había escrito un texto llamado La sucesión presidencial de 1910 libro en el que proponía un proceso de transición democrática después de la dictadura. Su intención era reformar por dentro el porfiriato, sin violencia en una transición pacífica. Pero cuando los cambios dependen del poder y no de la sociedad, el poder solo busca perpetuarse.

Madero emprendió la construcción de una oposición legal pacifica cuyo crecimiento se debió a que e régimen lo menospreciaba. Nadie lo había desafiado pacificamente y por lo tanto confió en que sus mecanismos de control harían a Madero naufragar en el proceso. Pero Madero hizo algo que Díaz no había hecho, tomó el ferrocarril y fue a visitar las comunidades más distantes del país, habló directamente con la gente, les expuso sus ideas. Al final este acto de atención que jamás había tenido un político con la exepción de Juárez, y Juárez obligado por las circunstancias de su huída.

En la campaña, Madero y el Partido Antireeleccionista había levantado de tal manera su candidatura que el régimen de Díaz comenzó a preocuparse. "Cortaron" por lo sano, en el mitín de Monterrey acusaron a Roque Estrada de haber insultado al Presidente Díaz y fueron a arrestarlo, Madero opuso resistencia al arresto de su secretario y ambos fueron a parar a prisión. Las gestiones de la famila Madero, lograron que se impusiera a Madero el arraigo en San Luis Potosí. Madero se enteró en esa ciudad que le habían cometido fraude electoral. Díaz resolvió así su permanencia en el poder.

En política se quieren hacer fórmulas que son válidas en las coyunturas, pero que cuando las coyunuturas cambian ya no son eficaces. Las baricadas, la rebelión, no es una fórmula válida en todo momentoy lugar, pero lo son cuando las condiciones las hacen válidas porque no existe otra salida. No se puede estar descalificando formas de lucha. En San Luis Potosí, Madero entendió que la transición democrática en México no tendría una salida pacífica, por la sencilla razón de que Díaz no había entendido que el Estado es un organismo social destinado a preservar la paz, pero dicha paz no se preserva sin la regulación del propio Estado por la sociedad. La derecha responsable entendió que la única manera de lograr la democracia en el país era la rebelión armada y entendiendo esto, Madero huyó del país y redactó el Plan de San Luis. Llegó en el momento en el que el pueblo de México estaba cansado, los más sorprendidos fueron el Gral. Díaz y la sociedad porfirista. La derecha responsable, asumió más a fondo la responsabilidad, se unió con la izquierda, una vez más para hacer los cambios sociales que requería el país.

CUANDO LA NOCIÓN DE PROGRESO ES APROPIADA POR EL PROPIO SISTEMA.

La gran debilidad del liberalismo mexicano fue pensar que el sustitucionismo político podría llenar el vacío de la acción ciudadana. La sentencia de José María Vigil en torno a que la Libertad de cultos estaba por encima de la voluntad popular, nos llevó a sustituir a los ciudadanos por un ideal que los liberales tenían en la cabeza, cuando la educación y la ilustración penetrara las cabezas de la gente y levantara al México como una fortaleza Republicana.

En el país no se resolvió el problema democrático, la forma de gobierno aristocrática de una clase política asociada al capital extranjero y a los pocos ricos sociales sustituyó la necesaria constitución de una sociedad civil. Por eso, muy probablemente, el liberalismo agotó su potencial progresista y se entregó a la construcción de una dictadura unipersonal.

Como dice François-Xavier Guerra, Díaz sólo volvió a amalgamar los poderes locales con su poder unipersonal como lo había hecho Juárez. No había elecciones, las elecciones fueron una formalidad que cumplían los caciques locales, a los habitantes jamás se les involucró en serio.

Díaz se pensaba como el buen padre, como el padre de una nación a la que debía educar con firmeza, procurandole todos las buenas cosas, por encima de los mecanismos de decisión que podría crear la sociedad.

Por eso importó la ideología política que habría de hacer los cambios que el país necesitaba. Dividió a los viejos liberales con Bernardo Reyes a la cabeza y a los nuevo posiivistas. Díaz siempre jugó al divide y vencerás, por lo que arropaba a ambos y les daba esperanzas. Asi en torno a la Unión Liberal se atrajo a la juventud, mientras que los correligionarios antiguos quedaron de una u otra forma en el ejército. Los propios Tuxtepecanos, los que lo hicieron llegar al poder fueron traicionados. Marginados del poder, olvidados, así terminaron sus antiguos amigos.

Los nuevos positivistas se hicieron de la administración, orientaron la educación del país, construyeron escuelas por la noción de progreso que mantenían. Augusto Comte creó en Francia una filosofía basada en la noción de progreso y destructora de los alcances de la Ilustración. Comte era un católico convencido que pensaba que el asunto relgioso pertenecía a una era, dónde el conocimiento no era el factor explicativo de las cosas, a esa era la llamó la era metafísica, dónde las explicaciones religiosas eran las que imperaban. A esa era se le sobrepondría otra en evolución, la de las ciencias positivas. Se trataba de construir una visión científica del mundo.

La administración de Limantour demostró que la aplicación eficiente de los criterios de administración, podían hacer atrás la corrupción que imperaba en el país. Poco a poco, se suprimió la corrupción de los mandos medios aunque no se pudo suprimir la corrupción de las altas esferas del gobierno. La administración eficiente del Estado, la inyección de inversión extranjera en ramas industriales y sobre todo en los ferrocarriles, dieron un vuelco a la economía nacional y al estado de atraso y destrucción en la que se encontraba el país.

La reconstrucción nacional nunca llegó a las comunidades campesinas, tampoco a la nueva clase obrera que se encontraba en la peor situación laboral. Un estrato de excluídos que soportaban los abusos de una dictadura sin derechos laborales, en una situación de constante despojo y abuso, ante la mirada ciega del régimen que no veía por la situación de una población que crecia y que articulaba una economía nacional en las peores condiciones.

Sólo un puñado de hombres se organizaron en una auténtica oposición. Tanto reyisas como científicos pertenecían al Régimen y la lucha por el poder era una lucha dentro de la sociedad política en el país.

La sociedad civil era incipiente. Grupos aislados de jóvenes estudiantes, abogados de clase media, periodistas no domesticados que hablaban de la verdad que los científicos o los reyistas no se atrevían a decir, por temor a contradecir la imagen de progreso que había construido el régimen.

Así frente a la Unión Liberal que había construido el positivismo para apoyar las reelecciones de Díaz, o frente a los intereses militares de Reyes, la incipiente sociedad civil configuró un partido nacional conformado por una gran red de círculos liberales en el país. Sus dirigentes eran portadores de una nueva ideología que se consolidó en la Europa de la segunda mitad del siglo XIX, los anarquistas. Ricardo Flores Magón daba la vuelta al progresismo liberal y dejaba entrever como el liberalismo era ya inconsecuente con sus postulados e impedía la solución de los graves problemas del país. Al cerrar los ojos, el viejo libealismo cedía la iniciativa PROGRESISTA al nuevo liberalismo, el "liberlismo" del anarquismo, una ideología socialista que apoyaba al campesinado y a la clase obrera. Flores Magón denunciaba:

"México es el país de los inmensamente pobres y los inmensamente ricos. Casi puede decirse que en México no hay término medio entre las dos clases sociales: la alta y la baja, la poseedora y la no poseedora; hay, sencillamente, pobres y ricos. Los primeros los pobres, privados casi en lo absoluto de toda comodidad y de todo bienestar; los segundos, los ricos, provistos de todo cuanto es agradable en la vida. México es el país de los contrastes. Sobre una tierra maravillosa rica, vegeta un pueblo incomparablemente pobre. Alrededor de una aristocracia brillante, ricamente ataviada, pasea sus desnudeces la clase trabajadora. Lujosos trenes y sobrebios palacios muestran el poder y la arrogancia de la clase rica, mientras los pobres se amontonan en las vecindades y pocilgas de los arrabales de las grandes ciudades. Y como para todo sea contrastes en México, al lado de una gran ilustración adquirida por algunas clases, se ofrece la negrura de la supina ignorancia de otras"

En el México de los contrastes, la única forma, quizás era construir condiciones para mejorar las condiciones de la población. Pero el Estado liberal es miope, no considera que el Estado es un mecanismo de redistribución de la riqueza y de canalización de un equilibrio social. Esa incompetencia del Estado terminaría con su destrucción hace casi 100 años, en 1910.

DEL LIBERALISMO AL CONSERVADURISMO, LA MISIÓN CUMPLIDA VOLTEAN LAS COSAS.


La República creó los medios de su autodefensa, el protagonismo del ejército en el triunfo fue uno de los factores claves de la disputa entre las fuerzas armadas y el civilismo. Juárez que en ese momento ya se sentía indispensable, fue incapaz, junto a la sociedad del siglo XIX de generar un sistema de elección democrático. Su carisma fue definitivo para que conservara el poder hasta su muerte, lo mismo que la fuerte derrama que la intervención francesa dejó en México.

Pero la derrota del imperio fue la combinación de muchos factores internos y externos. La respuesta popular, la presión Alemana sobre Francia, el apoyo norteamericano al gobierno juarista y el valor militar de jefes como Porfirio Díaz y Mariano Escobedo.

Recientemente Jhon Holloway analizaba que los factores instrumentales del triunfo en los procesos revolucionarios llevan consigo que para derrotar al poder, sin una cultura desde la base, lleva a los revolucionarios a construir aparatos similares a los que buscn destruir.

Porfirio Díaz fue el héroe de la Batalla del 2 de Abril, fue el que cortó definitivamente la retirada de Maximiliano.

El liberalismo no es por esencia democrático, el partido democratico europeo derivó de las lucha de la clase obrera y sus deseos de reconocimiento del voto universal.

Así bajo el sistema de electores, sin sufragio efectivo, con una clase política acostumbrada a la cargada, y con el menosprecio de los deseos de los habitantes. En un panorama así, la Reforma no fue aterrizada por los civiles, sino por los militares y a la larga, a la muerte de Juárez, Sebatian Lerdo de Tejada sería incapaz de contenerlos.

La Reforma no es un punto de ruptura con el porfiriato, el porfiriato es la continuación de la Reforma bajo una modalidad, la dictadura que fue construyendo Porfirio Díaz. El liberalismo había dado de sí y pronto pasó de ser una ideología progresista y radical, a una ideología conservadora. En todo el mundo, el liberalismo fue, una vez completadas las independencias, un pensamiento que se oponía a los planteamientos democráticos y a una nueva postura progresista, el Socialismo.

Durante todo el periodo de la dictadura de Porfirio Díaz, el socialismo fue la ideología adversaria del porfiriato. Los socialistas mexicanos del siglo XIX fueron fundamentalmente anarquistas y para disfrazar su ideología y contener en algo la represión, formaron el Partido más grande de la oposición, el Partido Liberal Mexicano PLM.

El gobierno por su parte adoptó una nueva forma de ver y defender el poder político, el positivismo mexicano que pugnaba por una administración y un progreso basado en el pensamiento "científico", por lo que recibieron ese mote. Entre los "científicos" y los militares, el poder de Díaz se acrecentó como el gran árbiro de las contiendas y a la vez como el personaje indispensable para el equilibrio del poder. La dictadura de Díaz frente a una sociedad civil débil que era incapaz de detener la reelección y hacer el sufragio un mecanismo efectivo.

sábado, 22 de noviembre de 2008

La derecha ha sido responsable en momentos.

Se pierde cuando tiene que asumir el respeto a la voluntad popular.

El amarillo fue el color del conservadurismo en el siglo XIX, mientras que el rojo fue el color del liberalismo radical. No debemos perder de vista que ambos fueron liberalismos.

El pensamiento de Benjamín Constant empapó las mentes liberales de que era mejor el gradualismo antes que las rupturas violentas y las guerras civiles.

Todos los liberales temían al Pueblo, 1848 fue la oleada que aterrorizó al pensamiento liberal conservador y el surgimiento del socialismo, deslizó al liberalismo paulatinamente a la derecha.

En 1856 conservadores y liberales impulsaron una revolución, la Revolución de Ayutla, encabezada por Juan Álvarez. En la historia mexicana han existido momentos en el que parece imponerse el Pacto Nacional y las facciones, los partidos olvidan sus diferencias, para hacer los cambios necesarios que el país requiere. Así como el PAN y el PRD impulsaron un frente nacional para la reforma política de 1996 y consolidar las organizaciones civiles de regulación de las elecciones, en 1856, 130 años antes, liberales y conservadores se unieron para poner fin a la dictadura de Santa Ana e impulsar una Reforma Constitucional, la necesidad de Reforma de las instituciones era imperiosa y necesaria.

Durante el Congreso Constituyente de 1857, se emitieron el conjunto de leyes conocidas como las leyes de Reforma. Estas leyes constituían los pivotes de un desarrollo del mercado y del capitalismo.

Ley de Libertad de cultos, ley de libertad de profesión, ley de desamortización de bienes ecleciásticos, ley de secularación de panteones, creación el registro civil, etc. El Congreso se dividió no en contra de las reformas, sino en la concepción de la velocidad de como deberían ser aplicadas.

Recordemos que un sector del liberalismo tenía como referentes las rebeliones de 1848, en las cuáles el proletariado europeo se rebeló porprimera vez. Las rebeliones se consideraban como un peligro que podía despertar a un pueblo embravecido y a un proletariado que se podía salir fuera de control.

De esta forma se volvieron populares las propuestas de Benjamin Constant, que propugaba cambios graduales, para evitar que las reformas desembocaran en violentas protestas, revoluciones y guerras civiles. Era el mismo espíritu de la restauración que quería ver en el liberalismo la fuente de las rebeliones y las inestabilidades. Pero en América, como en Europa, si algo demostraban las oleadas libeales de 1820, 1830 y 1848 era que los cambios que el capitalismo y la burguesía habían venido consolidando eran inevitables, y que más bien la contención de Metternich y el Congreso de Viena habían desembocado en los motines de Viena y en la creación de órganos civiles en Praga y Budapest. Pero estos hombres liberalies veían también con horror la rebelión de junio de 1848 en Francia, la primera rebelión proletaria del mundo.

Así Benjamin Constant propugnaba que si los cambios no se podían detener, estos cambios tendrían que ser graduales. Planear a lo largo del tiempo las Reformas, antes que sucediese las guerras napoleónicas y los momentos turbulentos después de la revolución francesa. El gradualismo consideraba que era preferible la Monarquía constitucional, antes de que la República degenerara en Guerras civiles.

Así los conservadores mexicanos no eran propiamente emisarios del antiguo régimen, sino más bien partidario de la contención de las reformas. Sin embargo, su contraparte, el liberalismo radical (rojo) tenía la decisión de llevar adelante la secularización del Estado y la formación de nuevas instituciones.

Estas diferencias concluyeron en la traición de Ignacio Comonnfort y en el golpe del Plan de Tacubaya, cuya pretensión fue abolir las reformas e iniciar un proceso más gradual. El conservadurismo no sólo no detenía los procesos de cambio, sino que violentaba los cambios emergentes en un proceso constitucional de creación de leyes.

De acuerdo al marco jurídico, correspondía al ministro de la Suprema Corte, asumir el poder ejecutivo, ante la indisposición de Comonfort para continuar con la Presidencia. Ese es el acontecimiento que elevó a Benito Juárez un personaje controvertido, pero interesante, a la Presidencia de la República.

No vale la pena aquí reseñar la Guerra de Reforma, el caso es quizás valorar su resultado. Los liberales triunfaron militarmente en batalla de Calpulalpan y con ello dejaron fuera de combate a los liberales en términos internos.

La revancha del liberalismo conservador fue continuar con la idea de lograr la pacificación del país mediante la instauración de una monarqúía constitucional, un error de cálculo que continuaba la idea de Lucas Alamán.

La alianza de los conservadores con Napoleón III y luego con la dinastía austriaca era su única posibilidad y la jugaron. Esa alianza en el extranjero quizás tiene su contraparte en la alianza de Juarez con Lincon después de la guerra civil norteamericana. A Juárez, el Conservasurismo suele acusarlo de haber pactado y entregado el país a los norteamericanos. Pero el enemigo del país estaba aliado con extranjeros, y las posibilidades de sobrevivir eran escasas.

Benito Juárez es una figura controvertida porque la historia oficial lo ha querido hacer héroe y lo ha convertido en una vida ejemplar, propia de la historia plutarquiana de los romanos. Juárez no es un héroe, pero tampoco es propiamente un villano. Fue un hombre de carne y hueso con los defectos que conlleva el poder, poco democrático, en momento autoritario, pero también un personaje que defendió valiente e intransigentemente la República y el gobierno civil.

Juárez es odiado porque fue la cabeza de un liberalismo radical, en ese momento de izquierda, en contra del gradualismo y los conservadores. Los problemas del siglo XIX no pueden ser atribuidos a Juárez, sino a la incapacidad de ambos bandos para dar salida a una Reforma Constitucional concertada. El Conservadurismo es también responsable de intransigencia y de violentar la Ley.

Cuando los bandos no se ponen de acuerdo sobreviene la guerra civil, eso fue lo que pasó en La Reforma del siglo XIX. El gradualismo no fue la fórmula para evitar la guerra, sino la falta de democracia y la posibilidad de construir un Estado en el que se dirimieran las diferencias de la clase política.

Por el contrario, los bandos resolvieron sus diferencias a través de la confrontación y la guerra, parte de este escenario fue la propia inexistencia de una sociedad civil activa, es decir, la ausencia del pueblo como un protagonista civil y ciudadano.

Gonzalbo tiene un excelente texto sobre el caracter imaginario de la ciudadanía en el siglo XIX.

En la sección de la izquierda desarrollaremos la importancia de las leyes de Reforma y en que derivó el curso de la misma cuando siendo derrotados los civiles, triunfaron los militares que apoyaron la Reforma, pero que no supieron dar salida democrática y civil al gobierno.